-------------------------------------------------------------------------
Hoy siento: Decadencia.
Suena: Querencia, Efecto Mariposa.
Frase: No sabemos lo fuertes que podemos llegar a ser hasta que ser fuertes es nuestra
única opción, y entonces nos volvemos invencibles.
Imagen: Dicen que por muy corto que sea el camino quien pisa fuerte deja huella y que siempre hay caminos que estarán unidos, aunque sea en dimensiones
diferentes.
-------------------------------------------------------------------------
Hace mucho tiempo que no sentía la imperiosa necesidad
de marcharme de esta ciudad. Necesito aire nuevo, me estoy asfixiando y aún así
me las arreglaría para reunir el oxígeno suficiente como para salir corriendo
en dirección a cualquier parte menos esto.
Creo que llevo demasiado tiempo manteniendo unidos los
miles de pedazos de mí que lo único que necesitan es explotar y saltar por los
aires. Nunca, tan pocas palabras hicieron tanto daño. Nunca un cúmulo de
sinsentidos se incrustó tan adentro.
He intentado sacarlo todo poco a poco pero no he
podido. Siempre han sido escasos los días que me he sentado a escribir y no han
salido las palabras, pero últimamente se está convirtiendo en la norma en lugar
de ser la excepción. Quizás estoy volviendo a mi coraza fingiendo ser tan fría
como el tiempo en invierno cuando la verdad es que hay cosas que me afectan
mucho más de lo que deberían. Mi armadura se inunda desde adentro sin que nada
pueda frenarlo. Tal vez se deban a eso estas últimas noches sin poder descansar
plácidamente.
Desde el principio supe que duraría unos días, quizás
unas cuantas semanas; pero lo que nunca imaginé fue que iría en aumento con el
paso de los meses; que esa falta de quietud se convertiría en desgana y,
después, en dejadez. Que 'mañana' sería la palabra más repetida de cada día
porque el cuerpo, hoy, pesa demasiado como para soportarlo. Sin ganas ni
fuerza. Sí, hablo de esa apatía que hace que ni siquiera importe si existirá un
mañana en el que hacer todas esas cosas que hoy no han sido importantes, ni
necesarias… Y que probablemente mañana tampoco lo serán.
Ahora sólo siento ganas de marcharme, lejos; lo más
lejos posible. Necesito incomunicarme del mundo para así poder tomar distancia
de todo lo que me rodea, lograr pensar con claridad sin que nadie influya;
necesito encontrarme conmigo misma y tomar decisiones para lograr dejar de ser
una montaña rusa anímica; aunque, está claro que, a veces no hacer nada es
también una decisión. Es como si mi futuro fuera incierto y mi pasado
desconocido; me siento flotando en medio de la nada, agotada de tanto luchar
contra las mareas y totalmente perdida.
Necesito marcharme aún a sabiendas de que lo más
inestable de mi vida es desde hace un año lo único cierto… Aunque te eche tanto de menos que
hasta deje de ser capaz de ver pasar el tiempo…

No hay comentarios:
Publicar un comentario