Hoy siento: Ausencia.
Suena: Hoy necesito, Cómplices.
Frase: Todo acaba en agua salada: En el fondo del mar, en sudor o en lágrimas.
Imagen: Ojalá seas capaz de leer la tristeza de mis ojos, capaz de ver más allá de los 'no me pasa nada' y que nunca me dejes irme a dormir sin haber alejado cualquier fantasma que me abrace el alma.
----------------------------------------------------------------------------
Te escribo desde mi dolor, hoy es mi tristeza quien habla. Llevo más de tres días posponiendo este momento de catarsis y no sé por dónde empezar porque me busco y no me encuentro y te busco y no te encuentro... Porque no llegas pero llamas, y después incendio; porque no llamas pero escribes, y después vendaval, porque no te veo y hoy no sé si estás...
Suena: Hoy necesito, Cómplices.
Frase: Todo acaba en agua salada: En el fondo del mar, en sudor o en lágrimas.
Imagen: Ojalá seas capaz de leer la tristeza de mis ojos, capaz de ver más allá de los 'no me pasa nada' y que nunca me dejes irme a dormir sin haber alejado cualquier fantasma que me abrace el alma.
----------------------------------------------------------------------------
Te escribo desde mi dolor, hoy es mi tristeza quien habla. Llevo más de tres días posponiendo este momento de catarsis y no sé por dónde empezar porque me busco y no me encuentro y te busco y no te encuentro... Porque no llegas pero llamas, y después incendio; porque no llamas pero escribes, y después vendaval, porque no te veo y hoy no sé si estás...
He aprendido a no
llorar delante de ti, a no llamarte en mitad de cada berrinche sea justificado
o fruto de mis fantasmas. Sé que te hace daño verme rota, que me necesitas
fuerte y entera, que te transporta a lugares que no te gustan, que no te traen
buenos recuerdos; lugares en los que no quieres estar, a los que no quieres
volver, de los que has huido...
Pero algunos días me
rompo, unas veces sola y otras, cuando inevitablemente mis lágrimas deciden
viajar solas, sin rumo ni timón, lloro acompañada pero siempre guardándonos en
mi silencio cuando me asaltan a preguntas, porque sé que a pesar de todo y a
pesar de todos ahí seguimos estando a salvo.
Hay mañanas que se
hacen muy duras, días que se hacen demasiado largos y noches que pesan
demasiado mientras trato en vano de hacer más llevadera tu ausencia, mientras
mi cuerpo busca el rastro de la última vez que lo habitaste, mientras mi alma
busca la fuerza de tu último abrazo...
Hoy dejo que sea mi
dolor quien hable, quien me hable, quien te hable, quien nos hable. Lo abrazo y
me permito sentirlo en cada uno de los rincones que duelen para que se lo lleve
todo cuando decida marcharse y no le queden ganas de volver más.
Cuando los
cimientos soportan demasiado peso se doblan, y creo que se ha roto alguno de
los que me sujetaban, se ha vencido por tu ausencia y mi fortaleza se ha venido
abajo. No es fácil no verte estando tan cerca, no tocarte sintiéndote al lado,
no respirarnos cada día y no querernos como la primera vez, más aún sabiendo
que pronto habremos de separarnos. Hay días eternos.
Ojalá sepas
encontrar entre estas líneas que escribo, si algún día logran llegar a tu
retina, que todo esto que tanto daño me hace y que no sé exactamente de dónde
sale no son dudas, sólo miedo.
Miedo por los rotos
que los años han ido dejando en mi y que se despiertan cuando siento que sólo
recibo lo que te resta de tiempo, miedo por esa jodida sensación de que,
quizás, tú no estás necesitando de mí tanto como yo de ti, miedo cuando no
percibo tus ganas de vernos, de estar juntos, miedo cuando siento que me estás
soltando, cuando tras días buscándote no te encuentro por ninguna parte...
Muchas veces guardo
palabras para no herirte, no sé si son reales o no; lo cierto es que no quiero
ser egoísta contigo porque sé que no estás en un momento fácil, que mil veces
te apoyas en mi, que cuentas conmigo. Siento que estamos totalmente
desincronizados, que mientras yo avanzo a 2.000 tu sólo puedes ir a 20 y,
quizás, sea eso lo único que duele... Mi impaciencia, mis ganas, mi impotencia
de no poder hacer nada más por ti para que estés bien, las esperas, los
silencios...

