31.12.13

Ventanas que se cierran, puertas que se abren...

------------------------------------------------------------------------
 

Hoy Siento:
¿Un recuerdo es algo que se tiene o algo que se ha perdido?

Suena: We own the nigth, Andrea Rosario.
 
Frase:
El verdadero amor no se reduce a lo físico o a lo romántico. El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de todo lo que ya nunca podrá ser...

Imagen: Gracias por tanto, se os quiere.  

-------------------------------------------------------------------------

Un año más llega de nuevo a su fin y, por tanto, toca también de nuevo hacer balance de todo lo vivido; de las experiencias con los amigos, de la familia, del trabajo, la salud y el amor y, lo más complicado, es preciso también hacer balance de uno mismo.

Lo primero que me gustaría es recordar a los que más lejos tengo, probablemente a los que más recuerdo. Desde pequeños echábamos en falta a los más mayores del grupo que cada vez iban menos al pueblo y, ahora, irremediablemente somos nosotros los que faltamos. Es inevitable. Crecemos y debemos buscar nuestros caminos que, normalmente, se encuentran lejos de donde crecimos juntos. Los meses de interminables vacaciones, los fines de semana sin preocupaciones ni obligaciones, las fiestas más reseñadas como Navidad o Semana Santa desaparecen; dejan de existir en nuestras vidas como las conocimos. A pesar de ello; de nuestras parejas, de nuestros trabajos y de nuestra ajetreada vida de ciudad, aún somos capaces de encontrar momentos para vernos y tomar un café rápido (que en nada se parece a aquellas eternas tardes muertas tan llenas de vida) para ponernos al día sobre cómo nos va todo. Resulta paradójico que, aún teniendo más tecnología de la comunicación a nuestro alcance que nunca, nos comuniquemos menos. Pero, aún con 250 kilómetros de por medio, somos capaces todavía, unxs y otrxs, de llegar a tiempo para recoger los pedazos que alguien le rompió a nuestrx amigx. También llegamos a tiempo para conocer nuestras victorias y celebrarlas juntos; para darnos ánimo, y aún somos capaces de sentir que ese abrazo, que durante tantos meses hemos anhelado, es suficiente para que parezca que fue ayer cuando nos vimos por última vez.

A los que os tengo cerca, lxs que lleváis mucho tiempo a mi lado y lxs que no hace mucho que llegasteis, daros las gracias por haber seguido contando conmigo para hacer planes aún cuando no he tenido tiempo ni para respirar. Gracias por sacarme de casa cuando necesitaba aire para despejar las ideas. Gracias por haberme apoyado en mis decisiones aunque no fueran las más acertadas para vosotrxs. Gracias por haberos puesto en mi piel, por haberme escuchado, por haber reído conmigo, por haberos sentado a mi lado y haberos quedado ahí cuando mis lágrimas han sido inconsolables; cuando ninguna palabra servía, gracias por haberme abrazado para intentar que los pedazos se juntaran. Gracias también por haberme dejado estar a vuestro lado en todos esos momentos vuestros. Ha sido un año duro y difícil para todxs, pero seguimos juntos y eso es lo importante.

Me siento feliz por haber tenido por fin el valor de sacar de mi vida a personas que sólo me hacían daño, a esas personas que fingían estar y simulaban ser amigos, pero que sólo se dedicaban a dar puñaladas traperas. Con algunos no había mucho que cerrar; con otros ha sido difícil por todos los años que hemos pasado juntos, por las amistades en común y por los buenos recuerdos. Un adiós definitivo, de los que despiden para siempre, es infrecuente, pero tarde o temprano, hay que decir adiós a trozos de la existencia. Decir adiós es lo más deseable cuando se despide lo que daña, pues las cicatrices de un adiós también enseñan a vivir.

Agradecer también a mi familia por estar siempre ahí, de una forma u otra, sé que cada uno de vosotrxs estáis de la mejor manera que sabéis, que nadie os ha enseñado a ser abuela, madre, padre, hermano, tía, tío, primxs. Sé que a veces no es fácil y sé que tengo un carácter complicado… Pero sobre todo, este año tengo mucho que agradecer a mi padre porque ha sido el único en casa que se ha dado cuenta de lo difíciles que han sido estos últimos días del año para mí y ha sabido no separarse de mi lado pero dejarme el espacio que he necesitado, ha sabido ayudarme a buscar caminos nuevos pero sin decidir por mí y ha sabido hablar conmigo y decirme las cosas con las que no estaba de acuerdo, pero valorando las que he hecho bien aunque él las hubiera hecho de otra forma. Ya sé que nunca te lo digo, y que probablemente nunca leas esto, pero te quiero papá.

El trabajo no ha faltado este año, aunque el año acaba como empezó, sin trabajo pero con muchos proyectos. Supongo que no consiste en la cantidad sino en la calidad del mismo, en la forma que los jefes tienen de hacerse respetar, en las formas que lxs compañerxs utilizan y la manera que las empresas tienen de hacer las cosas… Hay veces en que los principios se imponen por encima de la necesidad y que la salud es lo primero que debemos valorar, pues de nada serviría tener un puesto que no podamos ocupar y que además nos impida conciliar nuestro trabajo con nuestra vida. Todo requiere cierto equilibrio. Es verdad que, en los tiempos que nos toca vivir, la mayoría de las veces no tenemos alternativas, sobre todo lxs que estamos empezando. Probablemente aún nos queden algunos años en los que tengamos que hacer cosas que no nos llenan del todo, pero pienso que debe hacerse siempre que se respeten unos mínimos, siempre que estemos siendo coherentes con nuestros principios.

Este no ha sido un año precisamente fácil, y no sé si tan siquiera podría estar entre todos esos años que son dignos para recordar, supongo que sí; y que volvería a vivirlo a pesar de todo sólo por volver a conocerles, pues ellos han marcado la diferencia. Ambos saben de sobra (o eso creo) lo que significan para mí, pero no pueden faltar en mi último escrito del año, pues son dos personas increíbles que en muy poco tiempo han sabido ganarme por completo. No tengo palabras para agradecerles tanto, y creo que no sería capaz de decirles esto mirándoles y sin emocionarme.

De él no soy capaz de recordar cómo llegó a mi vida exactamente. Sé que llegó el primero y que desde el primer momento supo cómo hacer sonreír a mi corazón hasta que consiguió colarse dentro. No sé ya de qué manera puedo transmitirle todo lo que significa en mi vida y hacerle despertar de 'su sueño' y que vea que es real. Supongo que, dentro de una caja azul, guarda la esencia de cómo empezó todo esto. Sólo quiero decirle que deseo con toda mi alma que ahora que vamos a estar más lejos las cosas no cambien, que no me imagino ningún día del resto de mi vida sin él y que no quiero ningún día sin él. Quiero también pedirle perdón por mis torpezas, por mis enfados de niñata, por mis celos, a veces infundados… A pesar de los malos ratos, voy a echar mucho de menos nuestras discusiones tontas y nuestros piques; pero pesan mucho más las cosas buenas y también voy a extrañar nuestros ratos de café y merienda juntos bajo las miradas cotillas de todo el mundo, tenerle cada tarde a mi lado, sin palabras, con miles de desconocidos interponiéndose entre nuestras miradas... Quiero darle las gracias por su paciencia conmigo, por seguir en mi vida; sobre todo hoy, después de estos últimos días que han sido tan complicados para los dos. Ojalá que pronto recuperemos el equilibrio perdido. Agradecerle que siempre, el uno por el otro, hayamos encontrado la forma de seguir adelante y decirle también, que si hemos llegado hasta aquí podemos con lo que venga, pues llevamos meses construyendo juntos cada día y aún nos queda mucho por disfrutar fuera de esas cuatro paredes y de la forma en que nos merecemos, sin que nadie nos cuestione ni nos juzgue. La distancia es al amor como el viento al fuego, apaga las velas y aviva las hogueras. Quiero pedirle que cierre los ojos y no haga caso al miedo ni a las dudas, pues sabe que le llevo en un rincón muy profundo de mi corazón y que ahí está a salvo de todo. Todas las palabras del mundo son pocas, siempre siento la sensación de que me faltan cosas por decirle. No tengo vida suficiente para agradecerle tanto. Ya eres parte de mi vida pequeño, te quiero con locura, siempre.

Ella llegó de su mano poco después. Su mirada inocente, su sonrisa cómplice, sus palabras mudas me cautivaron. Ella es un sentimiento andante. Confió en mí desde el primer momento, me abrió las puertas de su mundo sin dudarlo ni un solo instante. No nos buscábamos pero teníamos que encontrarnos. A veces fue dura con sus palabras y otras muchas le costó ponerse en mi lugar, no entendió mis motivos, mis razones ni mis sentimientos pero nada de eso le hizo alejarse de mi lado. Su muda presencia habló siempre mucho más alto que cientos de palabras de gente que intentó distanciarnos, y supo estar a mi lado aunque se hallara lejos. Su sonrisa es capaz de guardar los mayores secretos. Es una persona que tiene un corazón enorme, pues da todo sin pedir nada a cambio. Gracias por aguantar mi mal genio, por haberme apoyado tanto siempre, sobre todo este último mes, pues tú sabes mejor que nadie lo que ha sido. No me imagino un solo día sin hablar contigo, sin que me cuentes tus trastadas, tus ilusiones, sin escuchar tus quejas porque el planeta no gira a tu velocidad, sin nuestros planes sobre cómo destruir el mundo. Te quiero enana. Gracias por enseñarme a ver el lado positivo de las cosas.

Quizás sí, quizás este año tan duro ha merecido mucho la pena. He aprendido a ser paciente, a vivir al día, a escuchar siempre y dar prioridad a lo que la persona que tengo delante me quiere decir dejando para después lo que yo tenga que contar. He aprendido a ponerme más en el lugar de los demás y a dar mucha importancia a las cosas que son importantes para las personas que me importan. He aprendido a cerrar los ojos al borde del abismo y a dejarme llevar. He aprendido lo que es confiar realmente en una persona. He aprendido a expresar en voz alta mis deseos sin exigir. He aprendido a luchar por lo que creo que me pertenece. He aprendido a mirar en mi interior y a darme cuenta de lo que realmente quiero y a luchar por ello con todas las consecuencias. He aprendido a ser coherente con mis principios en todos los campos de la vida, y he entendido que si no puedo seguirlos, es hora de cambiarlos. Pero, sin duda, la lección más importante que he aprendido es que no importa cuántos planes hagas o cuánto te esfuerces en que algo suceda; que no importa cuánto te niegues o te cierres en banda a lo que no quieres que pase. Hay cosas que están por encima de todo y contra ellas no se puede luchar. 

Al nuevo año le pido salud para poder vivir y disfrutarlo todo en condiciones. Le pido trabajo. Le pido seguir creciendo como persona y seguir aprendiendo, le pido gratas sorpresas y, sobre todo, le pido que no se lleve de mi vida, en modo alguno, a ninguna de las personas que más quiero.  

Pero como recuerdo siempre, 'Quien decide cuando acaba lo viejo y empieza lo nuevo no es un día del calendario, ni un cumpleaños ni un nuevo año. Es un acontecimiento grande o pequeño, algo que nos da o no esperanzas. Una nueva forma de vivir y contemplar el mundo, para dejar marchar los viejos hábitos y los recuerdos. Lo importante es saber que siempre se puede volver a empezar, aunque también es importante recordar que entre todo lo malo siempre hay cosas a las que merece la pena aferrarse...'




6.11.13

Lo queremos todo

------------------------------------------------------------------------
 

Hoy Siento:
Amor, impotencia, rabia, dolor, culpa, felicidad...

Suena: Things you've never done, Passenger.
 
Frase:
No duele tu ausencia, duele tu intermitencia; no te quedas ni te vas, y no se puede extrañar a quien no se va, ni olvidar a quien se queda. 

Imagen: El mismo vacío que también alumbra. 

-------------------------------------------------------------------------

Queremos controlar el tiempo. 
Que los trenes nos esperen y no se larguen. 
Que los capuchones de los bolígrafos no se pierdan. 
Que la batería del móvil nunca nos falle. 
Que las miradas sean compromisos. 
Que las drogas existan como un medio de vida. 
Que no importen las letras de las canciones. 
Que los ordenadores nunca nos fallen. 
Que los zapatos no se desgasten. 
Que nuestros sueños no lleguen con retraso. 
Que el pasado no nos haga rebobinar nuestra vida. 
Que los martes y trece no conspiren contra nosotros. 
Que los besos y los abrazos no se agoten nunca. 
Que la esperanza no desespere. 
Que las leyes no se impongan sin venir a cuento. 
Que el tabaco no mate.
Que los lunes no sean odiosos. 

Que las relaciones no destiñan. 
Que las luces no se fundan. 
Que la maleta no pese más de la cuenta. 
Que los autobuses no mareen mientras leemos. 
Que los sentimietos no se confundan. 
Que los semáforos estén siempre en verde. 
Que los bordillos estén dónde nos los esperemos. 
Que las prisas no nos retrasen. 
Queremos querer y poder. 
Escuchar y entender. 
Mirar y ver. 
Queremos llorar con lágrimas. 
Queremos sonrisas con boca. 
Morir tras haber vivido. 
Cantar con voz. 
Definiciones. 
Calificativos. 
Percepción. 
Principios sin finales. 
El supermercado en la acera de en frente. 
La panadería debajo de casa. 
El amor a la vuelta de la esquina...
Lo queremos todo porque ya no sabemos vivir sin nada. 


No sabemos vivir siempre en medio de  nada, ni las cosas que son bonitas pero incompletas, vastas pero vacías... y, paradógicamente, cuando llenamos ese vacío, sentimos el vacío que nos provoca estar saltando a mitad del abismo.

2.10.13

Tomando decisiones

------------------------------------------------------------------------
 

Hoy Siento:
Inseguridad.

Suena: Esperanza, Enrique Iglesias.
 
Frase:
No hagas nada de lo que después te arrepientas, ni te arrepientas después por no haberlo hecho. 

Imagen: Las buenas decisiones vienen de la experiencia, y la experiencia viene de las malas decisiones. 

-------------------------------------------------------------------------

La vida humana está tejida de pequeñas y grandes decisiones. El ser humano es un ser libre y como tal, no puede dejar de elegir continuamente. Cada paso que damos es una elección entre el avanzar o el retroceder, entre el caminar o quedarnos parados.

Bueno, pero esto lo sabemos todos, nos damos cuenta de hasta qué punto no podemos dejar de optar por una cosa u otra. También nos damos cuenta de que siempre dejamos atrás lo que no hemos elegido y esa sensación de que al tomar algo tenemos, sin más remedio, que dejar algo nos produce en ocasiones una gran incertidumbre y desazón. No podemos dejar de pensar: ‘Y si hubiera dicho que no en vez de sí en aquella ocasión’ O al revés... ‘Y si cuando decidí no ir a ese lugar, hubiera elegido ir’. ‘Qué hubiera pasado si en vez de matricularme en esto me hubiera matriculado en lo otro, o si en vez de trabajar hubiera intentado estudiar’.

Y así hasta el infinito. Siempre eligiendo, siempre en la incertidumbre. Pero gracias a esa limitación de la misma condición humana el ser humano se hace a sí mismo único e irrepetible. Mis elecciones, mis decisiones, las importantes y las que lo son menos, me han ido configurando tal y como soy, aunque en eso también han tenido que ver las elecciones de los que son importantes para mí. ‘Y si mis padres en vez de seguir juntos hubieran roto cuando vieron que no iban bien, o al revés, y si hubieran solucionado sus diferencias y hubieran continuado unidos, y si mi padre hubiera cambiado de empleo aquella vez, o de casa, o de pueblo, o de...’. 

También la libertad de los otros y sus decisiones me afectan, no vivo sola, no estoy hecha para vivir sola. Parte de lo que soy y de lo que tengo se lo debo a otros. 

Pero precisamente porque mi libertad y esa continua necesidad de elegir me hacen, dependo de mis decisiones para tomar el camino que puede hacerme feliz o dejarlo equivocándome por completo. Lo que me humaniza y realiza lo más profundo de mi ser persona es que las decisiones que tome estén profundamente meditadas, tomadas desde lo profundo de mi conciencia y de lo que para mí es importante y vital, desde los valores que tengo y en los que creo. Si prescindo de eso y me dejo llevar por aparentes seguridades que otros me proponen, tal vez, o mejor, seguramente, me equivoque y en ocasiones de modo irremediable. Lo que a otros les ha ido bien, no tiene por que irme bien a mí. Pero cuando buscamos lo seguro siempre nos fijamos en los demás en vez de consultar nuestro interior. Además muchos son muy rápidos para dar consejos que ni ellos mismos son capaces de seguir, consejos que se dan pensando muy poco en la otra persona, y mucho en hacer valer sus criterios, en apuntarse un tanto.

San Ignacio, que además de santo era muy inteligente, daba el siguiente consejo: En momentos de depresión o de sufrimiento y en momentos de exaltación es conveniente no tomar ninguna decisión.

Un sabio consejo que hace referencia a que cuando el ánimo está alterado, bien porque lo estamos pasando mal por cualquier causa, o bien porque estamos llenos de gozo por algún éxito o lo que sea, nuestra mente no está lo suficientemente clara como para tomar una decisión acertada, con garantías de ser la que debemos tomar. Cuántas decisiones equivocadas tomamos a veces empujados por un mal rato, por un fracaso (no sirvo para esto y lo dejo, ahí te quedas y me voy), o porque lo estamos pasando tan bien que nos comeríamos el mundo, no nos damos cuenta de que eso es solo un momento y que no estamos hechos para esa forma de vida que en ese momento nos parece tan buena. No es lo mismo vestirse un día de fraile o de guardia civil que serlo todos los días de tu vida.

¿Qué moraleja sacas tú de todo esto? ¿Cómo tomas tú las decisiones que componen tu vida de cada día? ¿Qué consejos das a los demás? Yo te daría un no-consejo: Piensa, mira en tu interior, procura saber si estás hecho para eso, no escuches al que busca empujar por un camino que él no sigue o al que busca sentirse seguro apuntando a muchos a su camino.

Escucha tu corazón y tu mente, sólo eso. Al final sólo tú vas a ser responsable de la decisión y sus consecuencias, sé tú mismo.





 

9.9.13

Reflexiones laborales


------------------------------------------------------------------------
 

Hoy Siento:
Tristeza e indignación, cada uno por motivos diferentes.

Suena: Sin que se note, Alejandro Sanz.
 
Frase:
Olvidar es dejar atrás viejos caminos y trazar nuevas sendas que borren nuestras huellas para que nadie pueda seguirnos.

Imagen: El consumo te consume. 

-------------------------------------------------------------------------

Hay actividades que nos dejan siempre demasiado tiempo libre; tiempo que lxs que somos observadores empleamos en eso mismo, observar. 

En mi caso particular, que paso el día rodeada de gente (y pocas personas) que no conozco ni probablemente conoceré nunca, me cuesta ver a seres humanos realmente felices. Diría que, en todo este tiempo, sólo he visto a un par de personas que lo parecían de verdad; sin embargo, he visto a mucha gente darse cuenta de que las personas que estaban a su lado eran felices, he visto la envidia en sus ojos al mirarles sin ver nada.

Somos consumistas sin remedio. Compramos cualquier tipo de zarandajas a diario. De alguna manera que aún no he conseguido averiguar, nos enseñan desde pequeños que si no consumimos, no seremos gente normal. La mayoría no sabe que no existe la gente normal, ni tampoco saben que el simple hecho de reconocerlo normaliza nuestra situación, lo personal de cada uno, y sólo por eso ya nos volvemos un poquito especiales.

¿Nunca os habéis preguntado cómo será la vida de toda esa gente que se cruza en nuestro camino cada día, a cada segundo? Yo sí; y siempre observo todos los detalles: Los colores de sus ropas, la expresión de sus caras, las cosas que compran, la velocidad con la que andan... 

'Vive rápido, muere lento', sijo alguna vez un pensador. 

Nuestra forma de tratar las cosas nos define como personas, nuestros gestos son esclavos de nuestros más profundos pensamientos. 

He llegado a la conclusión de que nos empeñamos siempre en que parezca lo que no es. ¡Con lo fácil que es llorar cuando estamos tristes y reír cuando estamos alegres! ¿Por qué siempre, en cualquier situación intentamos fingir lo que no es? ¿Por qué siempre tenemos que intentar guardar las apariencias? ¿Por qué esconder las cosas más bonitas y sencillas haciéndolo así difícil?

Mi respuesta es simple: Somos esclavos de una sociedad cuyo ritmo nos dejamos imponer. Nos da miedo la amistad, la verdad, el amor, el cariño... Aprendimos desde pequeños a ocultarlo, nos enseñaron que sentir y ser sensibles es de personas débiles, nos dijeron que debíamos ser fuertes para no ser vulnerables al dolor... Y nosotros lo creímos volviéndonos así, falsamente inmunes.

Sentimos miedo porque un sentimiento verdadero nos provoca vértigo y lleva nuestros pies hasta el borde del abismo, ese lugar dónde logramos vivir nuestra vida sin tapujos. Hay mucha gente que no se ha dado cuenta aún, por eso les resulta tan fácil hacer juicios de valor de absolutamente todo lo que les rodea sin saber nada de lo que hay detrás. 

02.08.13

 


3.8.13

Amores

------------------------------------------------------------------------
 

Hoy Siento:
Que tu voz me busca, pero es tan débil que no puedo escucharla, y me pregunto si eres tú el que regresa como un fantasma o soy yo que siempre lo fui.

Suena: Amigo, Malú & Melendi.
 
Frase:
El alma que puede hablar con los ojos también puede besar con la mirada (Gustavo Adolfo Bécquer).

Imagen: A veces hay pocas estrellas pero brillan con intensidad. 

-------------------------------------------------------------------------

Según el psicólogo estadounidense Robert Sternberg existen siete tipos diferentes de amor, siete formas diferentes, complementarias o excluyentes entre sí de querer a una persona. 

¿Nunca os ha pasado?

¿Nunca os habéis enamorado de alguien?

No; no hablo de amor de pareja sino de amor de amistad. Escribo sobre ése que, para mí, es el amor más grande que una persona puede llegar a sentir por otra. 

El amor que se siente hacia unx amigx es un amor intenso, profundo, sincero, de verdad; es un amor para siempre. Pase lo que pase nunca se acaba; no termina jamás porque queda guardado en nosotrxs un cariño especial hacia esa persona; tanto que, aunque pasen años sin hablar o sin verse por las circunstancias que sea, solamente el recuerdo de esa persona nos hace sonreír y  el brillo de nuestra mirada nos delata: Fue, o es, importante en nuestra vida, marcó una diferencia, nos dejó una huella grabada en el alma. 

El amor hacia una persona a la que consideramos amigx es un amor inmenso, algo que no puede compararse con nada; es alguien que llegó a nuestras vidas sin lazos fraternales, sin que te buscara, sin que tú le buscaras. Un cruce de caminos que quedaron unidos imperturbablemente. 

El cariño que sentimos hacia unx amigx nos alivia por las noches y nos deja dormir tranquilxs aunque a veces nos asalten dudas y temores; hablo de esas personas que tienen la capacidad de calmar nuestros demonios y nuestros miedos con sólo una mirada que nos dice: 'Aunque ahora no sepa cómo expresarme, auque ahora no pueda rozarte, aunque ahora no quiera hablar, estoy aquí; a tu lado. Cuenta conmigo'. Y eso, es algo encomiable. 

Estas personas de las que hablo suelen saber darnos esos abrazos en los que podríamos quedarnos a vivir para siempre.

Algunas veces me he sentido idiota por dudar, de mí, de ellxs. No quiero justificarme, lxs que me conoceís ya lo sabeís. Las cosas nunca han sido sencillas y he optado por desconfíar de todo y de todxs como norma general, y eso me hace sentir miedo cuando encuentro a personas que me transmiten confianza, fuerza, seguridad, motivos. Sé que ese mismo miedo es el que me causa dudas, esas de las que os hablaba antes, las que se disipan de repente con una mirada profunda y una amplia sonrisa. 

Sobre lo que no tengo dudas es sobre algunas cosas del mundo. Sé, ahora con más certeza que nunca, que este planeta está lleno de seres excepcionales y me siento muy afortunada de haberme cruzado con algunxs de ellxs. Incluso con los que ya no están a mi lado. Siempre he sido de pocas amistades (mejor calidad que cantidad), pero no lxs cambiaría por nada, son lxs mejores. 

Y no, no diré nombres, todxs lxs que me conoceís personalmente (y algunxs de los que llevamos años hablando sin habernos visto) y sabeís que este rinconcito existe podéis ir dándoos por aludidxs. No tendré vida suficiente para agradeceros a algunxs de vosotrxs como os merecéis. Mil gracias por ser un trocito de mí y por dejarme ser un pedacito de vosotrxs. 

¡Os quiero!

27.07.13