13.10.14

Acantilado

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Hoy siento: Euforia y ausencia.


Suena: La luna viene y va, El Pescao.
Frase: Las oportunidades se multiplican a medida que se toman (Sun Tzu).
Imagen: Si no ardes por algo o alguien, si nada te sacude hasta el alma, si apenas te llega el entusiasmo; vas mal, algo te detiene: Vives a medias (Walter Riso).
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Es increíble cómo una llamada telefónica puede darle la vuelta a nuestras vidas, cómo nos llena de energía y cómo nos empuja hacia ese acantilado que tanto tiempo llevábamos bordeando.

Supongo que cuando por fin decidimos dar ese salto al vacío es normal sentir vértigo y cosquilleo en el estómago. No es fácil dar esos pasos que nos obligan a dejar de sentir el suelo bajo los pies, sobre todo cuando nuestro entorno más cercano no nos apoya. 

Cogemos impulso, empezamos a correr, despegamos un pie del suelo y después el otro, y ahí estamos, flotando por encima del resto de los mortales. Prácticamente nada puede quitarnos la sonrisa de la cara cuando vemos que todo lo que viene tras ese magnífico salto es bueno y positivo, y supongo que es en ese preciso momento cuando nos damos cuenta de que ese era el impulso que necesitábamos desde hacía mucho tiempo. 

Aislarnos, poner en orden nuestras prioridades, poner a cada persona en el lugar que consideramos que merece en nuestras vidas por sus actos, ordenar nuestras propia pirámide de necesidades son pasos previos esenciales para cerrar los ojos, abrir el alma y saltar.

Y en este gran salto que ha cambiado mi vida, tengo que darle las gracias a una persona mucho más que especial para mí. Primero porque aunque tengamos el destino en contra, la vida en contra y el mundo en contra, podemos ser. Nada puede con nosotros, ni siquiera nosotros. Segundo, porque ni estando lejos se ha apartado de mi lado. Tercero porque me ha aportado tanto desde el primer momento que millones de palabras jamás serán capaces de reflejar la realidad; me ha enseñado que basta con la capacidad de creer que algo es posible para que se cumpla, me ha devuelto la fe.

Lo que también es cierto es que conforme pasan estos días, en lo que todo son buenas noticias, acuso cada vez más su ausencia porque siempre hemos estado juntos en los momentos más complicados e incluso malos y aún así hemos estado unidos; por ello me encantaría que pudiéramos estar físicamente juntos estos días y poder compartir, celebrar y disfrutar tantas cosas buenas.

Si soy sincera conmigo misma, sé que ese es el motivo que hace que se me inunden los ojos mientras sonrío y celebro mis éxitos, los demás piensan que es de la emoción que me embarga, pero yo sé que no… Es mi ying-yang, creo que yo también el suyo; todo lo malo dentro de todo lo bueno, todo lo bueno dentro de todo lo malo… Te quiero bichito, hoy ya sólo queda un día menos.
17.09.14